Una intervención inédita en el Hospital Dr. Jaime Ferré de Rafaela refuerza la importancia de la vacunación contra el VSR
















En 2024, el Hospital fue escenario de un operativo médico sin precedentes que permitió salvar la vida de un bebé con bronquiolitis severa. Más de un año después, y con el paciente pediátrico en buen estado de salud, el equipo médico y la familia destacan la necesidad de prevenir el virus sincicial respiratorio a través de la vacunación.

En junio de 2024, el Hospital Dr. Jaime Ferré de Rafaela fue escenario de una intervención médica inédita en la ciudad y una de las pocas de su tipo en el país. Liam, un bebé de apenas dos meses, debió ser conectado a una máquina ECMO (Oxigenación por Membrana Extracorpórea) tras sufrir una bronquiolitis grave causada por el virus sincicial respiratorio (VSR). El procedimiento, de alta complejidad, permitió reemplazar temporalmente las funciones cardíaca y pulmonar del pequeño, cuando los tratamientos convencionales ya no lograban mantenerlo estable.

Ante la gravedad del cuadro, el equipo médico del Hospital contactó al Sanatorio de Niños de Rosario, institución con experiencia y equipamiento especializado en este tipo de procedimientos. La coordinación entre ambas instituciones permitió que un equipo ECMO móvil —integrado por profesionales del Sanatorio de Niños de Rosario y cirujanos cardiovasculares del Hospital Garrahan de Buenos Aires— se trasladara a Rafaela para realizar la canulación directamente en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos del hospital público.

La Dra. Sonia Peirano, médica intensivista pediátrica del Hospital Dr. Jaime Ferré, relató: “Este bebé ingresó con asistencia respiratoria mecánica y soporte farmacológico. Durante su evolución, no respondía favorablemente a los tratamientos convencionales, por lo que se consideró que podía requerir asistencia con ECMO.”

La profesional recordó la complejidad del caso y el desafío que implicaba su traslado: “El bebé no estaba en condiciones de ser trasladado con respirador convencional. Era un paciente muy lábil, que requería medicación inotrópica, sedoanalgesia y soporte hemodinámico continuo. Por eso, se decidió contactar al equipo ECMO móvil del Sanatorio de Niños de Rosario, que realizó la canulación directamente en nuestra unidad.”

Según explicó, la articulación entre los profesionales fue inmediata: “Fue un trabajo conjunto muy importante”. El equipo que arribó a Rafaela estuvo conformado por siete profesionales —dos cirujanos cardiovasculares del Hospital Garrahan, un perfusionista, un kinesiólogo respiratorio, un terapista intensivo y dos enfermeras—, quienes realizaron la instalación del ECMO y acompañaron el posterior traslado terrestre a Rosario. El operativo contó con escolta policial y cortes de tránsito en ruta, garantizando la estabilidad del paciente durante el viaje.

La Dra. Peirano destacó la trascendencia del hecho: “Fue un procedimiento nunca hecho en la provincia, no se había realizado un traslado de tan larga distancia. Estamos hablando de 240 kilómetros aproximadamente a la ciudad de Rosario. Para ellos, también era una experiencia inédita, con una finalidad específica que es salvar una vida, y fue realizado con total éxito.”

Tras la intervención, Liam permaneció internado en terapia intensiva en Rosario, donde se mantuvo conectado al sistema ECMO, seguido de asistencia respiratoria mecánica y luego con oxígeno suplementario. Dos semanas después del procedimiento, recibió el alta médica.

A más de un año del episodio, la evolución del pequeño continúa siendo favorable. La Dra. Peirano sostuvo que el caso marcó un precedente para nuestro hospital, demostrando que, ante una emergencia, es posible articular con equipos de alta complejidad y garantizar la atención inicial en nuestra ciudad antes de la derivación.

La profesional subrayó también la importancia de la prevención. Recordó que el virus sincicial respiratorio es una de las principales causas de internación en lactantes. Por eso es fundamental que las embarazadas reciban la vacuna contra el VSR entre las semanas 32 y 36 de gestación, transfiriendo anticuerpos al bebé durante sus primeros seis meses, etapa más crítica.














La historia desde la mirada de Melisa, mamá de Liam

Melisa, madre del paciente pediátrico, recordó con emoción y gratitud aquellos días de incertidumbre. Relató que “Liam empezó con una tos y no nos dimos cuenta de que era algo grave. Fue todo muy de sorpresa.”

Vivieron aquellos días “con mucho miedo, asustados porque no sabíamos cómo iba a responder al tratamiento, pero siempre confiando en Dios y teniendo fe de que todo iba a salir bien. En su momento, nos plantearon todo lo que podía llegar a pasar, los riesgos que corríamos en el transcurso del viaje. Así que el miedo más grande como padres era que salga todo bien hasta llegar a Rosario.”

“Nosotros fuimos escoltados por la policía, en la ruta habían cortado el paso para que él pueda salir de Rafaela sin complicaciones. Nos sentimos acompañados en todo momento”, aseguró.

La madre remarcó la complejidad del procedimiento y la preocupación que les produjo como padres verlo “conectado a tantas máquinas”. “Teníamos miedo, esperábamos que Liam aguante el traslado, que supere el procedimiento ECMO que era muy invasivo, especialmente a su corta edad”, comentó.

Afortunadamente, el resultado fue alentador: “No sufrió ninguna secuela, pero sus pulmones quedaron muy delicados ya que estuvo muy grave. Cada tanto, requiere internaciones con oxígeno porque hace repeticiones de broncoespasmo, pero no tiene otra enfermedad. Salió muy bien el procedimiento y él está perfecto.”

Melisa también valoró el compromiso del personal médico. Aseguró que tanto ella como el padre del menor están “muy agradecidos con el Hospital, donde hicieron gran parte del trabajo para mantener a Liam estable hasta el procedimiento ECMO. Trabajaron en equipo con su médico de cabecera, que también estuvo al tanto de la situación.”

 

La importancia de la prevención

Hoy, con más tranquilidad, la familia continúa con los controles médicos periódicos y una vida prácticamente normal. “Aunque estemos cansados, lo seguiremos llevando al Hospital para que se siga recuperando como hasta ahora, y esté sano, fuerte, cada vez con más defensas.”

En su mensaje final, Melisa remarcó la importancia de la prevención: “Nosotros recomendamos como padres la vacuna del virus sincicial respiratorio. Debía ponérmela en una fecha estimada y no llegué, se me había pasado de la fecha correspondiente. Pero la recomiendo a todas las madres que tienen la oportunidad.”

Desde el Hospital Dr. Jaime Ferré, se recuerda que la prevención y la vacunación continúan siendo las herramientas más valiosas para evitar cuadros graves de numerosas enfermedades.

 

Continúa la vacunación contra el VSR

El ministerio de Salud de Salud informó oportunamente que se extiende hasta el 31 de octubre la vacunación contra el VSR en embarazadas entre las 32 y 36 semanas y 6 días.

Cabe recordar que la vacuna contra el VSR se ha incluido en el Calendario Nacional de Vacunación de forma obligatoria y gratuita desde 2023, según la Resolución Ministerial 4218/2023.

Se recomienda una dosis única de la vacuna bivalente RS-VpreF entre las semanas 32.0 y 36.6 del embarazo, durante la temporada de circulación del VSR, determinada mediante la vigilancia epidemiológica.